miércoles, 3 de abril de 2013

Criaturas de Andrew Zuckerman


Ya sabéis que cuando no tengo ningún escrito o reflexión propia que ofrecer durante un tiempo, os sirvo algún enlace de interés, o algún sustancioso fragmento de entradas ajenas.
Como ya es habitual, de entre mis favoritos, "El Hurgador del Arte", donde, por cierto, encontraréis más información sobre Andrew Zuckerman, el fotógrafo que traemos a ilustrar la voz del animal invisible. Los ilustradores y fotógrafos de la naturaleza, en su intento por inmortalizar la presencia, la imagen definitiva, de las especies animales, realizan siempre un interesantísimo ejercicio de aproximación a las expectativas de los seres humanos por medio de la expresividad física de las criaturas que reproducen y representan en sus obras.
"Creature", de Zuckerman, es un claro ejemplo de obra polivalente, que contenta a los puristas de técnica fotográfica y a los amantes del arte visual más rotundo y expresivo.


http://elhurgador.blogspot.com.es/2012/11/andrew-zuckerman-ii-creature-fotografia.html



Andrew Zuckerman
Andrew durante una entrevista para OnCreativity.tv
Segunda entrega del trabajo de Andrew Zuckerman. Ésta vez material de su libro "Creature", con una selección de animales en 175 fotografías de altísima definición sobre fondos blancos. El sitio web del proyecto es éste.
"Asian Elephant (Elefante asiático)" Elephas maximus

"Tokay gecko (Gecko tokay)" Gekko gecko

"Las imágenes que estás viendo en éste libro son el producto final de un viaje de descubrimiento y aprendizaje sobre cómo conectar con el espíritu y esencia de todas las criaturas. En los animales, como en los humanos, los ojos conectan a la criatura con el mundo exterior y centran nuestro enfoque para ver más profundo dentro del corazón y la verdadera naturaleza de las criaturas. El objetivo de éstas imágenes es intensificar la conexión del espectador con los animales e inspirar nuevas perspectivas en el vínculo familiar e inmediato con las criaturas como nunca habíamos visto antes. Como todos los viajes, las experiencias tempranas de la vida y los sucesos fortuitos son los que conforman la evolución del modo como abordamos al arte.

Algunos de los recuerdos más tempranos de mi niñez suburbana en Maryland tenían que ver con las salidas dominicales de la familia a los museos de Washington D.C. Mis padres confirmaron que era la forma menos cara de reunión familiar en la cual me situaban a mí, el más joven de 4 hermanos, en un cochecito y llevaban a mi hermano, hermanas y a mí mismo a contemplar las maravillas de las colecciones del Smithsonian. Aunque probablemente fuera muy bajo por aquél entonces para apreciar el arte de las paredes, me fascinaban las instalaciones de dioramas a tamaño natural con animales disecados en sus situaciones naturales."


"American black bear (Oso negro)" Ursus americanus

"Common wolf (Lobo común)" Canis lupus

"Un par de veranos después que me mudara a New York para ir al colegio, me encontré viviendo en el piso más alto de una casa en la calle 78 y la Avenida Columbus, que ocupaba tan sólo unas pocas horas al día porque era simultáneamente asistente de un fotógrafo de modas y barista. Cuando perdí mi trabajo diario y el calor del apartamento se me hizo insoportable, busqué refugio en el Museo de Historia Natural; estaba calle arriba y tenía aire acondicionado, y retomé mi fascinación de la niñez con aquellas exhibiciones de animales a tamaño natural.

Más tarde, ese año, visité a un amigo en Ecuador e hice un viaje a las Islas Galápagos, donde fotografié la asombrosamente extraña vida salvaje en los lugares más apacibles. Mientras estaba allí, mi mente retornaba a aquellos dioramas del museo. En éste punto, aún pensaba en los animales y sus relaciones con el entorno, y no tanto en sus formas individuales.

Unos pocos años más tarde, estaba en Orient Point en Long Island, en un amargo y frío febrero. Durante un paseo me encontré con un pájaro muerto que yacía conformando una asombrosa composición sobre la prístina nieve. Volví a mi casa, cogí la cámara e hice una fotografía que me haría cambiar el modo en que quería capturar la vida salvaje durante los próximos años."

"Mandrill (MandrilMandrillus sphinx

"A ésto siguió una serie de imágenes de huesos, que también fotografié en blanco.

En éste punto, aún fotografiaba ciegamente lo que me interesaba. No tenía asistencia, y tenía mi propio estudio de batalla que había mantenido vivo con la editorial y mis no tan frecuentes trabajos en publicidad. Cuando mi interés por los huesos se desvaneció, compré una granja de hormigas para hacer fotografías de las hormigas trabajando.

Rápidamente comprendí que lo que más me interesaba no era la granja, sino las hormigas en sí. Descarté la granja y fotografié las hormigas sobre fondo blanco, en grupo e individualmente. Comprendí que cuando el sujeto es sacado de contexto, es la conducta y no el propósito lo que permanece. Ese fondo vacío sería mi nuevo lienzo para cada criatura que pudiera meter en el estudio.

Los retratos resultantes exploran no sólo las formas, texturas y movimientos de las criaturas, sino, lo que es más importante, su carácter. Éstas imágenes son un intento de revelar la conciencia subyacente que todos los seres vivos comparten."
"Slow loris (Loris perezoso)" Nycticebus coucang
"Cougar (Puma)" Puma concolor

"Durante los cinco años de fotografías para éste proyecto, muchos cambios -tanto técnicos como conceptuales- han ido ocurriendo. Mi capacidad técnica para preservar fragmentos cada vez más ínfimos de tiempo, expandidos a través de una serie de imágenes experimentales que hacía con diferentes líquidos, suspendidos en un globo y disparándoles con una bala. El sonido de la explosión provocaba la exposición (a través de un sistema de retardo diseñado al efecto que conectaba las luces al micrófono). Los resultados me fascinaron y me llevaron a profundizar en el concepto de la hiper-congelación de momentos y sus propiedades meditativas y estéticas. Ambos proyectos avanzaban simultáneamente y, viéndolo en restrospectiva, se alimentaban mutuamente.

Cuando comencé a hacer éstas fotografías, tomé prestadas algunas de esas técnicas. Para destilar un fotograma hasta sus elementos esenciales, debía descartar la información superflua que llevaba mi mirada fuera de lo esencial. Eliminando todo el sentido de contexto y capturando los movimientos más infinitesimales, esperaba no sólo preservar un momento en el tiempo, sino eliminar completamente la idea de tiempo. Cuando el tiempo no existe, no hay espacio para especular acerca de qué hará la criatura al momento siguiente. Quería que esas imágenes se sintieran como una taxidermia de esas en las que me sumergía en los museos de historia natural: estoica, congelada y participando de un pensamiento singular."
Andrew Zuckerman
Traducido del "Epílogo", del sitio web del proyecto, aquí.

No hay comentarios: