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jueves, 15 de octubre de 2015

La escena fotográfica y la escena fotogénica. (Arte y percepción. Dioramas de Museo.)


Prison Saint Paul - Miniature de Dan OhlmannEn este blog somos apasionados por las manifestaciones artísticas que evidencian los límites de nuestra particular percepción, posiblemente uno de nuestros rasgos más distintivos de nuestra especie productora de imágenes.

Por ello, y por el entorno profesional de quien lo suscribe, todas las formas de realismo cómplices del paradigma fotográfico reciben toda nuestra atención cuando se destacan por su calidad, su originalidad o ilustran eficazmente nuestros habituales argumentos. La reproducciones hiperrealistas a diferentes escalas y de forma particular los decorados, dioramas y miniaturas adquieren una particular dimensión al verlas a través de fotografías en los medios, dado que resulta sintomático y significativo tanto que pasen desapercibidas como simulacros como que su reproducción fotográfica las delate como tales. Las fronteras entre naturaleza y artificio se cruzan con las de realidad y ficción al filtrarlas por nuestra percepción, denotando sus influencias culturales, y por tanto históricas.

Maxim's de Paris - Miniature de Dan Ohlmann

Recientemente os hemos mostrado acuarios con escenografías naturalistas en los límites del bioarte, y próximamente queremos reflexionar sobre el simulacro como frontera entre naturaleza y artificio a través de la fotografía más allá del caráter documental o testimonial a cargo de notables representantes del medio fotográfico. Por ello nos parece una excelente idea ofreceros una muestra de los contenidos del Museo de la Miniatura y el Cine de Lyon, aprovechando la información que facilita Kate Sierzputowski en su comentario a una reciente entrada de COLOSSAL que traducimos y ofrecemos a continuación.


Ubicado en un edificio del siglo XVI en el centro histórico de Lyon, Francia se halla el Musée Miniature et Cinéma, un museo de 5 pisos que contiene más de 100 sets de filmación en miniatura. Las escenas diminutas fueron producidas por ilustradores de renombre mundial y contienen la más alta forma de Hiperrealismo con el fin de engañar a los ojos de la audiencia en la creencia de cada conjunto fue hecho a tamaño natural.
Los modelos artesanales contienen todas las minúsculas características que se encuentran en la escena real de la película, desde el falso moho habitando paredes desconchadas a los arañazos a la vista tras los cabezales de las cama. Los objetos en las escenas del museo también se colocan con una precisión increíble, libros despeinados en bibliotecas apoyados uno contra el otro en el ángulo correcto, y  sillas Charles Eames en miniatura, que incluso podrían engañar a la diseñadora. Precisa dentro de estas escenas es también su relación con la luz exterior, ventanas que acentúan o filtran la luz para colocar el conjunto en el momento adecuado del día, la ubicación geográfica o la temporada.
"La sutil disposición de la iluminación, la reproducción minuciosa de viejas texturas, el uso de los mismos materiales originales, todo ello contribuye a la creación de una poesía en movimiento que resuena con cada nuevo panorama en miniatura", explica la página web del museo.
Si no le coincide viajar a Francia a corto plazo se puede ver más imágenes de las escenas meticulosamente detalladas e la página y la galería del Museo de la Miniatura y el Cine aquí.
(a través de Beautiful/Decay)



A French Museum Dedicated to Over 100 Hyperrealistic Miniature Film Sets 

Le collectionneur de Brooklyn_Miniature de Dan Ohlmann

Housed in a 16th century building in the historic center of Lyon, France is the Musée Miniature et Cinéma, a 5-story museum containing over 100 miniature film sets. The tiny scenes were produced by world-renowned miniaturists and contain the highest form of Hyperrealism in order to trick the audience’s eye into believing each set was indeed life-size.
The handcrafted models contain all the minuscule features that would be found in the film’s actual scene, from fake mold inhabiting peeling walls to scratches seen behind tiny bedposts. The props in the museum’s scenes are also placed with incredible accuracy, disheveled books in libraries propped against each other at just the right angle, and miniature Charles Eames chairs that would even fool the designer. Accurate within these scenes is also their relationship to outside light, windows accentuating or distilling the light to position the set in the right time of day, geographic location or season.
“The subtle lighting arrangement, the painstaking replication of old textures, the use of the same original materials, all contribute to the creation of a moving poetry that resonates with each new miniature panorama,” explains the museum’s website.
If you don’t happen to be traveling to France anytime soon you can see more images of the meticulously detailed scenes on the Musée Miniature et Cinéma’s gallery page here. (via Beautiful/Decay)

Paquebot Normandie - Miniature de Dan Ohlmann
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Le dortoir - Miniature de Dan Ohlmann
D.O. Temple Kurama
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Le théâtre de Cupidon - Miniature de Dan Ohlmann
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Archives_Miniature de Dan Ohlmann

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lunes, 8 de diciembre de 2014

Imagen y percepción. Los principios de la imagen raster, los telares y el ejemplo de los retratos bordados de Cayce Zavaglia




Siguiendo la estela de nuestra anterior entrada, volvemos a los mundos fronterizos entre pintura y fotografía, pero ahora no desde la recreación fotográfica de pinturas ilustres  o la sustitución digital de elementos o personajes de imágenes bien conocidas de la historia del arte sino desde el análisis de los elementos físicos que componen el soporte ópticamente visible, perceptible, de la imagen.
Del mismo modo que Seurat analizó mediante el puntillismo la composición del color, o, tal y como constataron los primeros experimentos de Du Hauron para componer imágenes fotográficas en color (que le llevaron casualmente al redescubrimiento de los anaglifos de Rollman para patentar el primer sistema 3D con gafas), los artistas han experimentado con todo aquello que sirve a nuestro cerebro para identificar objetos y colores en la realidad y en sus diferentes formas de reproducción y representación.
La pintura impresionista delataba las enseñanzas de la fotografía y de los nacientes sitemas fotomecánicos de reproducción de imágenes en una nueva era marcada por la revolución industrial y los descubrimientos científicos. El tiempo se aceleraba al acelerarse los medios industriales utilizados por los medios de difusión cultural escritos e impresos, así como los transportes de los que se servían para su distribución. Nacía la locomotora, la fotografía y los sistemas industriales de producción, cuyo primer representante indiscutible fue el telar. Pero el telar no solamente constituye la primera máquina que encarna el espíritu de la revolución industrial y el advenimiento de una nueva sociedad, sino que produce telas estampadas bajo pautas ortogonales que constituyen una forma embrionaria de imagen digital rasterizada, como ya lo fueran en su día las pautas aplicadas a los cartones para la elaboración de tapices.
Hoy en día, tanto los sitemas de estampación como en general todos los procesos de reproducción de imágenes han evolucionado tanto y se han combinado tanto entre sí que a menudo no sosmos del todo conscientes de lo poco que han cambiado sus principios básicos. El ojo sigue siendo engañado por la aliteración de partículas cromáticas que componen la imagen, y, con esta premisa, artistas como Don Eddy, Chock Close, John de Andrea o Ron Mueck imitan hasta el más mínimo detalle las texturas que creemos observar en la realidad o en sus repoducciones fotomecánicas para darnos lecciones de hiperrealismo. Y es en este sentido que hallamos una artista que, literalmente, lo borda: se trata de Cyce Zavaglia, que se mueve entre los terrenos propios de la pintura y la fotografía a través del retrato de fuerte carga psicológica, de empático cruce de miradas, pero Zavaglia retorna a la composición cromática de las imágenes de los telares. No obstante, aunque recurre al uso de hilos multicolores para componer multiplicidad de matices cromáticos, su mano es libre de direccionar dichos hilos al igual que un mosaico romano se adapta a los contornos de las figuras que compone, a diferencia de la rigidez ortogonal de las rejillas de píxeles de las imágenes digitales de mapas de bits. El resultado, no obstante, resulta sorprendentemente exacto y "fotográfico".
Lo que me decide a traer a Cayce Zavaglia a nuestro blog no es tanto la hiprrealista y pseudo pictórica calidad de sus retratos bordados, sino su decisión de mostrar como obra de aunténtico interés el reverso de éstos, que apuntan tanto a su exactitud como a su mera sugerencia visual, recordándonos todavía más a una pintura, a medio camino entre el impresionismo y el expresionismo, como si Kokoschka sustituyese sus pinceles por carretes de hilo, agujas y bastidores de tela.

COLOSSAL ha dedicado ya tres posts a esta artista, de los que extraemos parte de las imágenes de nuestra entrada, junto con algunas seleccionadas de su página web, que os recomiendo visitéis, así como las entradas de COLOSSAL para disfrutar al completo de los comentarios de Chrsitopher Jobson y de los videos que muestran los procesos de trabajo de Zavaglia.












Cayce Zavaglia creates these impossibly layered embroidered portraits using methods more akin to delicate brush strokes with perfectly mixed paint than your mother’s cross-stitch. Via her website:
Initially, working with an established range of wool colors proved frustrating. Unlike painting, I was unable to mix the colors by hand. Progressively, I created a system of sewing the threads in a sequence that would ultimately give the allusion of a certain color or tone. The direction in which the threads were sewn had to mimic the way lines are layered in a drawing to give the allusion of depth, volume, and form. Over time the stitches have become tighter and more complex but ultimately more evocative of flesh, hair, and cloth.


 Stitch by stitch and color by color St. Louis based figurative artist Cayce Zavaglia (previously) utilizes her background as a painter to embroider excruciatingly detailed portraits that look almost like photographs. The process, which she refers to as a “renegade approach to embroidery”, begins with a photo-shoot consisting of 100-150 portraits from which she selects the best image and then moves to the canvas where she works with one ply embroidery thread on Belgian linen to create each piece which is often not larger than 8″ x 10″. Her four most recent works, some of which are included above, will be shown at Art Miami through Lyons Wier Gallery in December. I highly encourage you to watch the video above by Garrett Zavaglia to see quite a bit more detail about how she works.

When scouring through the minute details of artist Cayce Zavaglia’s embroidered portraits (previously),  it’s difficult imagine each work is scarecely larger than 8″ x 10″. Her process, which she refers to as both “thread painting” and “renegade embroidery,” begins with a photoshoot of each subject, namely friends, family, and fellow artists. Roughly 100-150 photos are winnowed down to a single selection which she then begins to embroider with one-ply embroidery thread on Belgian linen. She shares via her artist statement:
Over the years, I have developed a sewing technique that allows me to blend colors and establish tonalities that resemble the techniques used in classical oil painting. The direction in which the threads are sewn mimic the way brush marks are layered within a painting which, in turn, allows for the allusion of depth, volume, and form. My stitching methodology borders on the obsessive, but ultimately allows me to visually evoke painterly renditions of flesh, hair, and cloth.
Zavaglia is also interested with the backs of her portraits, a tangled mesh of thread and knots resembling a more abstract version of the exacting portrait on the reverse. In a return to her roots as a painter, she creates gouache and large format acrylic paintings of the backsides, effectively creating a painting of an emboirdery of a photograph. Included here are several works from the last two years including works that will be on view at Art Miami this December through Lyons Wier Gallery. (via Booooooom)