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viernes, 13 de abril de 2018

Pintura, quadres i objectes. El quadre dins cada quadre / El cuadro dentro de cada cuadro. Marta Córcoles.

"Rius d'or"

Dedicamos la entrada de hoy al trabajo pictórico de Marta Córcoles, quien nos sirve de excusa para volver a referirnos a ciertas cuestiones que atañen a los objetos artísticos como tales en base a convenciones establecidas entre los creadores y el público, compartidas i biunívocas, que afectan al significado que otorgamos a los objetos.
Tengo para añadir algo de texto significativo al comentario de sus trabajos, y tal vez aproveche para reflexionar sobre el oficio de artista, el arte de la enseñanza y la enseñanza del arte. Es algo que hago de vez en cuando con trabajos de antiguos alumnos y/o conocidos, pese a que suelo evitarlo para evitar endogamia, y, además, suelo enlazarlo con los temas a los que dedico el blog (relaciones entre ciencia y arte, imagen y zoología, percepción visual crítica) y no suele pasar que mencione trabajos puramente pictóricos desvinculados de las ciencias naturales o su divulgación.
Pero en este caso, prefiero dejarme llevar por la casualidad y las circunstancias, por encontrarme a punto de justificar lo que hago ante un organismo oficial que en el fondo nos ignora a todos los implicados, por haber vuelto al ámbito del dibujo artístico y por pillarme estudiando aspectos técnicos e históricos de la historia de la pintura, y porque Marta fué alumna y amiga en una etapa significativa de mi vida como profesor de ciclos artísticos en Olot, durante un par de cursos en los que, pese a estar asignado a la especialidad de medios informáticos de la que era coordinador, tenía que cubrir huecos como técnicas gráficas en ilustración e infografía para fotografía y pintura, donde las espectativas de los alumnos eran realmente variadas y personales. 
Me tocó celebrar los 222 años de la Escuela de Olot, viví la efeméride de los 25 de la de Hospitalet (ya hace tantos que debe faltar poco para los 30, si no han pasado ya) y en unas semanas estaré liado con los 50 de Badalona. Son marcas temporales, nada más, pero ayudan como pautas para marcar capítulos de nuestras vidas.

A propósito de su inminente participación e una exposición colectiva  en la sala abartium hemos reconectado y he accedido encantado a ofrecerle un texto de presentación de su trabajo, por aquello de que uno mismo no sabe qué decir de lo que produce como artista y prefiere que sea otro el que lo haga para poder observalo desde una óptica alternativa. Os lo ofrezco en primicia y os invito a los que estéis en Barcelona o busquéis una excusa para disfrutar de sus encantos naturales y culturales acudir a la cita que a mí me impiden las circunstancias:




"Arqueologia del cossos perduts"
Marta Córcoles és essencialment pintora i dibuixant, però la seva immersió en els llenguatges contemporanis l'han portat a observar el seu propi treball des de fora, en tantes ocasions que el quadre acaba per representar la pròpia pintura.El bastidor es mostra com a matèria similar a la que tanquen els seus marges, però l'artista s'encarrega de recordar-nos la convenció ancestral entre artista i espectador. Els quadres del món material remeten a quadres, paisatges i escenes del món interior, del món del pensament, però d'un món pensat a través d'imatges reflectides per matèria.Una cosa tan bàsica no deixa de ser fàcilment oblidada o ignorada fins al punt d'empènyer a l'artista a recordar-nos-ho per sentir, potser, que estem pensant en el mateix, encara que els paisatges interiors siguin subjectius i intransferibles, i l'única cosa que puguem compartir sigui la presència dels objectes que construeix, o que reconstrueix, en els marges d'altres objectes convertits en marcs i bastidors.El vell problema d'interpretació del quadre dins el quadre de Magritte és portat a l'extrem en què la realitat està feta del mateix que el quadre, sempre dins de si mateix, i en aquest bucle matèric i visual, l'artista només ens xiuxiueja suggeriments davant tan rotundes evidències.



Marta Córcoles es esencialmente pintora y dibujante, pero su inmersión en los lenguajes contemporáneos le han llevado a observar su propio trabajo desde fuera, en tantas ocasiones que el cuadro acaba por representar a la propia pintura.

El bastidor se muestra como materia similar a la que encierran sus márgenes, pero la artista se encarga de recordarnos la convención ancestral entre artista y espectador. Los cuadros del mundo material remiten a cuadros, paisajes y escenas del mundo interior, del mundo del pensamiento, pero de un mundo pensado a través de imágenes reflejadas por materia.

Algo tan básico no deja de ser fácilmente olvidado o ignorado hasta el punto de empujar al artista a recordárnoslo para sentir, tal vez, que estamos pensando en lo mismo, aunque los paisajes interiores sean subjetivos e intransferibles, y lo único que podamos compartir sea la presencia de los objetos que construye, o que reconstruye, en los márgenes de otros objetos convertidos en marcos y bastidores.

El viejo problema de interpretación del cuadro dentro del cuadro de Magritte es llevado al extremo en que la realidad está hecha de lo mismo que el cuadro, siempre dentro de sí mismo, y en este bucle matérico y visual, la artista sólo nos susurra sugerencias ante tan rotundas evidencias. 



Arqueologia del cos - 122x122 - Oli, tovalloles i paper


"Cos habitat"

Darryl Cox
En algunos casos nos recuerda. por esta reflexión sobre la convención del marco y las expectativas que genera, a Darryl Cox y su particular y directa reflexión sobre el tema convirtiendo al marco y su propio material orgánico en protagonista.

Cox nos recuerda que el artificio es una intervención sobre la naturaleza, que suele ser el objeto de representación en el arte del paisaje, por ejemplo, y Córcoles nos sugiere que todo artificio cobra significado cuando se parece a una convención que reclama una observación concreta.

"L'espera"

"Xarxa"

Catherine Nelson
Desde luego, sería como afirmar que el problema del cuadro dentro del cuadro está en cada cuadro, sin tener que recurrir a los preciosismos técnicos de Catherine Nelson, a propósito de cuyas imágens inclusivas desarrollamos por enésima vez un comentario dentro de otro comentario.

Incluso en su día colaboré con Córcoles en un proyecto a través de la fotografía, casi un performance destinado a ser fotografiado, en el que la artista mostraba de forma sencilla su inmersión en la pintura al igual que la pintura se sumerge en la imagen fotográfica y viceversa.


Con la ayuda de la también pintora y música Anna Gratacós, copiamos el color del suelo de típico terrazo rojo mediterráneo sobre el cuerpo de la artista para que se "sumergiera" en él por medio del maquillaje corporal en una secuencia fotográfica.

Sin saber cómo titularlo, recuerdo que al pasarle el archivo digital, para identificarlo, y asociando la pintura usada al té rojo que solíamos consumir durante las charlas en un bar cercano, anoté con rotulador "En té me meto", que al cabo de los años Marta recordaba como "Ànde me meto":

Me has hecho pensar, en que en esos días aciagos, cuando ambos intentábamos sobrevivir al invierno olotino, instintivamente, me estaba convirtiendo en pintora o la pintura se estaba convirtiendo en mí. Pintora de texturas, recicladora de sensaciones.
El límite que componían las paredes de ese apartamento, una superficie roja excelente para trabajar, para sumergirse, para agonizar (si recuperas las fotos, verás que hay alguna del tipo, "estoy siendo absorbida, ay, ay"). En esos tiempos me exponía mucho, arriesgaba hasta el tuétano (ahora también pero intento no resfriarme).

Ahora que recuerdo, utilicé un par de fotos cuando me becaron en el 2007 para desarrollar un trabajo. Concretamente hice un libro de artista, el Llibre blanc. Luego se hizo una colectiva en el Espai d'art contemporani Zero1 del Museu Comarcal de la Garrotxa, en Olot, que se tituló Mort i resurrecció de la sala 14.

Marta Còrcoles, Anna Gratacós, Mafa Alborés





Es un libro curioso, un libro círculo, que empieza con fotos e imágenes de mi niñez y acaba con mi barriga agigantada por el incipiente nacimiento de mi hija. Era lo que vivía en ese momento y le rendí tributo a la vida. Me parece un libro muy bonito, donde se entrecruzan muchas personas que se quedan o desaparecen, pero siempre permanecen en ti, conformando, en parte lo que eres.

Mafa Alborés: Retrato en rojo"
De hecho, en aquel momento habíamos hecho coincidir ciertos planteamientos básicos de algunas de mis fotografías anteriores, basadas en realizar un trabajo de iluminación pictórica sobre mis modelos fotografiados, tal y como Alexa Meade ha hecho recientemente con notables resultados. 

Lo cierto es que al hablar de su idea, bastó con rebuscar entre mis excedentes de maquillaje corporal y comprobar que podíamos imitar con facilidad del color del suelo de la estancia que sirvió de escenario.

Esquerda (Fragment) - 80x120
- "Xilografia gran format"
No importaban las fotos en sí, sino sencillamente documentar la acción, pero creo que tanto Marta como yo lamentamos un poco no haber desarrollado un trabajo fotográfico más elaborado, mejor iluminado y no con una sencilla compacta digital. Hay cierta conexión con otros estudios realizados por la artista posteriormente, al experimentar con procesos de estampación gráfica y, en cierto modo, buscar de nuevo entresijos entre fotografía, dibujo y pintura.










Hedera elix - 81x122 - Oli, paper, cola blanca i branca

Escata - 81x122 - Oli i xilografia sobre paper.


Pell - 81x122 - Oli, paper i xilografia sobre pell.



http://www.martacorcoles.net/
http://mafa-elanimalinvisible.blogspot.com.es/2015/12/reflexion-naturalista-sobre-las.html

http://mafa-elanimalinvisible.blogspot.com.es/search?q=el+cuadro+dentro+del+cuadro&updated-max=2015-05-05T22:29:00%2B02:00&max-results=20&start=1&by-date=false

http://mafa-elanimalinvisible.blogspot.com.es/2012/03/la-realidad-inscrita.html

http://mafa-elanimalinvisible.blogspot.com.es/2012/03/fotografia-y-representacion-pintura-y.html

http://mafa-elanimalinvisible.blogspot.com.es/2017/09/hiroshi-sugimoto-fotografiando-dioramas.html

http://mafa-elanimalinvisible.blogspot.com.es/2014/03/del-cuadro-dentro-del-cuadro-la.html

viernes, 6 de mayo de 2016

Fotografía de estudio al natural: Sanna Kannisto. Honestidad artística y documental.


Picture of photographer silhouetted against lighted backdrop in forest






Sanna Kannisto, nacida en Hämeenlinna, Finlandia, en 1974, y vinculada a la escuela de Helsinki, es una fotógrafa que se merece un lugar destacado en las galerías de El Animal Invisible por diversas razones que creemos que son evidentes a la vista de sus imágenes.
En este blog intentamos dar cabida a trabajos de artistas plásticos de toda índole, pero sentimos una especial preferencia por los fotógrafos en la medida que sus obras se mueven frecuentemente en terrenos a medio camino entre lo creativo (la expresivividad puramente estética o formal) y lo documental, dado que constituyen pruebas testimoniales de la existencia de lo fotografiado al margen del punto de vista y los recursos técnicos o expresivos escogidos por el autor.
A menudo, lo que interpretamos como registro fotográfico o audiovisual de carácter estrictamente documental ha sido manipulado por motivos diversos.
Un fotógrafo o un cineasta naturalista pueden encontrar un ejemplar zoológico en una ubicación concreta que presenta dificultades para un registro óptimo, como una luz inadecuada o una posición incómoda para situar el equipo, o sencillamente poco atractiva (algo muy subjetivo) o poco pintoresca. El simple hecho de recolocar un pequeño reptil que tomaba el sol sobre una roca en un bonito tronco inclinado plagado de musgo y hermosas orquídeas a escasos metros o incluso centímetros de su posición original es una práctica habitual y supuestamente honesta por parte del documentalista, pero supone una manipulación y en cualquier caso no podemos estar entramente seguros de que quizás el animal en cuestión no hubiese evitado sistemáticamente escoger un lugar semejante por razones que se nos escapen.
Además de esto, suele ocurrir que la tentación de trabajar cómodamente en un entorno óptimo para el registro fotográfico o videográfico invite al realizador a simular el estudio recurriendo a escenografías naturalistas, terrarios o instalaciones de conservación zoológica de apariencia naturalista que generen la apariencia de documentar una escena natural en realidad manipulada (muy especialmente cuando la casualidad o la paciencia son sustituidas por la provocación intencionada de escenas de lucha o depredación, colocando animales de especies distintas -o de la misma, en conflicto territorial o reproductivo- en el set convenientemente controlado e iluminado).

Ya en alguna ocasión habíamos mencionado la escrupulosa honestidad de muchos artistas naturalistas encargados de ilustrar libros y catálogos de ejemplares provenientes de museos y gabinetes al reproducir con todo lujo de detalles no sólo los ejemplares reproducidos sino también los contenedores, vitrinas, frascos y estanterías que los acogían ya disecados o en cualquier otro modo de conservación. Frecuentemente, en los cuadernos de campo, los apuntes del natural no ocultan sino que ponen de manifiesto el entorno de trabajo del naturalista, los instrumentos empleados, etc.
Fiel a este espíritu, Sanna Kannisto homenajea tanto el rigor como el valor artístico implícito en este tipo de trabajos, y ofrece un catálogo de imágenes que evidencian la improvisación de su estudio fotográfico en la misma localización natural en la que encuentra o atrae a los ejemplares botánicos y zoológicos que fotografía. Inmersa en bosques tropicales y otros biotopos, realiza un catálogo relativamente concienzudo de los ejemplares a su criterio más llamativos que son atraídos por las pantallas retroiluminadas que coloca in situ y que también ejercerán de fondo fotográfico o de difusor.

Tampoco elude el atractivo artístico y evocador de las imágenes que registran la actividad en sí, con el registro de sus más o menos improvisados espacios de trabajo, de su instrumental, pantógrafos, ceferinos, parasoles, los objetos utilizados para la clasificación, almacenamiento, iluminación...porque lo que Kannisto fotografía no son sólo los animales y las plantas que observa, sino también su propia actividad fotográfica, lo que pone en un contexto muy concreto los ejemplares zoológicos, vivos en su entorno natural pero momentáneamente sometidos a una circunstancia de excepción que no quiere en absoluto disimular.
Lo que normalmente serían meras imágenes ilustrativas de la memoria de un proyecto fotográfico de esta índole constituyen el proyecto fotográfico en sí mismo, algo que, al ser realizado a conciencia, constituye una excepción otorgando personalidad propia a su obra y un estilo que la hace reconocible. Hay algo paradójico o contradictorio en ello, según los cánones más habituales, ya que lo más artístico o impostado de la labor propia del fotógrafo de estudio es mostrado enmarcado por el "fuera de campo" generalmente oculto.



Este rasgo, que convertiría su obra en una suerte de muestrario didáctico de la metodología fotográfica de oficio en un campo concreto, o directamente en un reportaje fotográfico como podría ser el que registrase el proceso de trabajo de un ceramista o de un carpintero, genera un bucle autoconclusivo muy interesante a la par que honesto y sencillo.
No podemos evitar el acordarnos de todo lo que nos atraía de las recreaciones de fotografías ilustres a cargo de Jojakim Cortis y Adrian Sonderegger, y sin duda nos encontramos nuevamente ante un desafío a la reflexión sobre el problema del cuadro dentro del cuadro, de la foto dentro de la foto, deconstruyendo el concepto en sentido inverso, dado que, al fin y al cabo, los sujetos fotografiados por Sanna Kannisto son auténticos, están vivos y, en todo caso, apuntarían a un simulacro simulado, si se me permite la verbigracia redundante.

Mafa Alborés

Picture of photographer looking into plexiglass studio
Autorretrato, 2000

Recientemente, la edición digital de National Geographic le dedicaba un interesante artículo firmado por Sarah Stacke, quien, por cierto, consigna a la autora como Sanno, y no como Sanna, no sé si por error de transcripción o por alguna causa que se me escapa. Sea como sea, os ofrezco una traducción del mismo a continuación:


A través de la lente de una artista, la biología de campo entra en escena (Sarah Stacke)

Siempre fascinada por cómo la ciencia y la naturaleza nos explican el mundo, la fotógrafa finlandesa Sanno Kannisto ha pasado mucho tiempo en el bosque durante toda su vida. Como un niño que recoge insectos, ranas, setas o  bayas durante los veranos y fines de semana pasados ​​en el campo con su familia. A finales de 1990 se comenzó a explorar bosques más lejos de casa -las selvas tropicales de América del Sur- con su cámara y un pequeño estudio de campo portátil.  
Desde entonces Kannisto ha asumido el desarrollo de un estilo de toma de imagen que vive en la intersección de las bellas artes y las ciencias y explora la complicada relación entre los seres humanos y la naturaleza.
Con los años, Kannisto ha fotografiado varias especies de serpientes, murciélagos, aves, ranas, hongos y plantas tropicales enigmáticas como la Gorgona Aristolochia que produce flores de 14 a 16 pulgadas, todo en el contexto de la intervención humana.


Picture of bags hanging on cloth line

Imagen: bolsas colgadas en un tendal


"Cada bolsa de algodón contiene un murciélago," dice Kannisto de las bolsas 
de tela de recogida de muestras que cuelgan en una estación de investigación en la Guayana francesa. La armonía visual de la escena reclamó su atención, al igual que el frasco de esmalte de uñas de color rojo sobre la mesa que los científicos usan para hacer marcas en las uñas de los murciélagos. "Cuando lo ves en la imagen realmente te asaltan preguntas al respecto", comenta.

Al aislar y organizar cuidadosamente la iluminación de sus sujetos dentro de un estudio de plexiglás, las imágenes nítidas y detalladas de Kannisto reconocen la imposibilidad de los seres humanos para imitar, controlar o comprender totalmente  la abrumadora diversidad de la selva. El fondo blanco de muchas de las imágenes intensifica la presencia de los sujetos y se refiere a una larga tradición de la historia del examen científico, así como a los dibujos de historia natural.


Muchas de las imágenes están enmarcadas por una cortina negra, añadiendo un elemento de teatralidad y llamando la atención sobre el estudio ya tanto un laboratorio como un escenario. Los conductos de cintas, alambres, tornillos y abrazaderas utilizadas para dar forma y asegurar las ramas y plantas sobre los que los animales se posan quedan visibles, negando cualquier noción acerca de que Kannisto esté intentando crear dioramas-hábitat. En cierto número de imágenes la misma Kannisto es visible. Ella se convierte en un sujeto y su presencia destaca su trabajo como una meditación de su posición como un artista que trabaja en el mundo de la investigación científica.

"Quiero subrayar en lugar de ocultar el hecho de que las imágenes se construyen", dice Kannisto, que une sus imágenes a la tradición del bodegón y de la fotografía artística de estudio. Las propiedades visuales como los colores, formas y tamaños de la flora y la fauna utilizados en cada imagen se planifican meticulosamente por adelantado, sin embargo, la imprevisibilidad de los movimientos de los animales y de la hoja o rama que elijan para posarse aporta una noción de oportunidad casual de las fotos y alude a un enfoque documental.

Durante su fotografía de campo, Kannisto vive en las estaciones científicas por un máximo de dos meses para la ocasión y trabaja junto a científicos y naturalistas. Algunos científicos ayudan al traer plantas y animales para el estudio de Kannisto, pero la fotógrafa encuentra la mayoría de las plantas y los animales mientras se interna en el bosque. Cuando la recolección de plantas, sólo se necesita una pequeña parte, dejando intacto el resto. Se ha convertido en experta en el uso de redes para atrapar pequeños animales y, una vez los tiene, Kannisto trabaja con rapidez y luego los devuelve al lugar exacto en el que se encontraron. 

Ha aprendido que en la primavera se debe fotografiar las aves migratorias lo más rápido posible, porque después de recorrer un largo camino tienen hambre y la necesidad de buscar comida. La primavera es también un buen momento para fotografiar a las aves porque las hojas son más pequeñas y complementan los cuerpos menudos de los animales.

Cuando trabaja con los anilladores de aves, Kannisto observa su dominio de unos 10 a 15 minutos de"tiempo de seguridad", el tiempo total que un pájaro puede ser manipulado y fotografiado. 
Kannisto observa primero el comportamiento de las aves en el estudio, con la esperanza de un espíritu valiente y curioso que la motiva y le ofrece la oportunidad de realizar variedad de composiciones fotográficas. 
Para capturar las imágenes que previó con los murciélagos que se alimentan de néctar, los dirigía con tiras de plástico para que volaran hacia los arreglos en su estudio desde una dirección particular.

En los últimos años Kannisto ha dejado atrás los trópicos y ha estado fotografiando pájaros que viven en la península de Hanko de Finlandia. 


"Ha sido maravilloso e inspirador trabajar en Finlandia," dice. Al tener la oportunidad de trabajar de cerca con las aves de Finlandia después de la observarlos en los árboles y arbustos durante tantos años, Kannisto se ha visto sorprendida por las pequeñas diferencias en los tonos de marrones y grises en sus plumas y su espléndida belleza cada día.
Kannisto cree que cada animal es mágico a su manera y muchos le han emocionado. "Tienen increíbles detalles y colores. Se puede sentir el latido del corazón de un pájaro cuando se sostiene, por ejemplo, y las aves y los murciélagos son tan inteligentes...
Se puede sentir por la forma en que te miran, ".



























Picture of green snake hanging off of a plant in photography studio



Picture of two birds on branch in photography studio
 Picture of plants in photography studio

 Picture of bird landing on a branch on photography set

http://proof.nationalgeographic.com/2016/03/21/through-an-artists-lens-field-biology-takes-the-stage/?utm_source=NatGeocom&utm_medium=Email&utm_content=pom_20160327&utm_campaign=Content&utm_rd=1004277576


http://www.sannakannisto.com/works/  (web de la artista)


http://helsinkischool.fi/artists/sanna-kannisto/portfolio/portfolio-4/

http://mafa-elanimalinvisible.blogspot.com.es/2016/05/fotografia-de-estudio-al-natural-sanna.html

el cuadro dentro del cuadro

viernes, 4 de marzo de 2016

Nick Brandt nos advierte sobre la herencia del polvo



Inherit the Dust


Nick Brandt ha fotografiado la vida salvaje, lo que le ha hecho célebre, pero la fotografía es el vestigio de un instante pasado, y no está viva, aunque sea hermosa como reflejo de las formas vivas. Brandt lo sabe, y también ha fotografiado la muerte en la naturaleza porque sus vestigios poseen una inquietante belleza. Así lo hacíamos constar al dedicarle un comentario a su memorable trabajo sobre las criaturas muertas de forma misteriosamente natural junto a un lago sulfurosamente tóxico de África, pero también ha contrapuesto la dudosa belleza de los trofeos cinegéticos, depositaria tan sólo de belleza natural que poseyeron sus protagonistas en vida, a la belleza del entorno natural del que fueron arrancados para evidenciar una cruda denuncia por reducción al absurdo, algo no tan lejano de lo que había hecho al contrastar la imagen del marfil como mercancía frente a los espacios abiertos por los que campaban los elefantes de los que deberían constituir tan sólo vestigios naturales, indicios de una presencia pretérita, y no de una masacre. Eso lo hacía en "Across the ravaged land" ("A través de la tierra devastada"), proyecto en forma de libro fotográfico. 
Una vez más, Brandt nos conmueve con un proyecto que constituye una denuncia, pero ha buscado una forma más clara y contundente, y de ahí la particular trascendencia de su trabajo, siempre impecable y de tal calidad que lo convierte prácticamente en el paradigma o la quintaesencia del fotógrafo natrualista de hoy en día, el miguel ángel del consrevacionismo fotográfico. 
Es precisamente por su indiscutible importancia por lo que apenas hemos comentado su trabajo en nuestro blog. Resulta excesivamente obvio referirnos a alguien suficiente y exhaustivamente comentado por medios especializados de toda índole. Nosotros, desde este blog, preferimos dar a conocer artistas menos conocidos que digan algo original o peculiar acerca de nuestra relación con el mundo animal, especialmente aquellos que, además, nos dan lecciones sobre los límites de nuestra percepción, así que, más allá de dedicarle una justa mención, no creemos que Brandt sea objeto idóneo de nuestros comentarios.  
De hecho, cuando lo hicimos en su día fue a propósito de sus fotografías realizadas en el lago Natron cuya salinidad y peculiar concentración de ciertos compuestos químicos momifica sorprendentemente a los animales que mueren en sus cercanías. En aquella ocasión, Brandt se permitió la licencia artística de dejar de lado su estilo estrictamente documental y reubicar los cadáveres para generar la impresión de que habían muerto en el lugar y postura en que los había fotografiado, lo cual no deja de ser un eco de la metáfora implícita en la imagen fotográfica, un vestigio de algo ya pasado (lo cierto es que la fama de esta serie hizo que muchos pensasen que la toxicidad del lago era tan alta que la fantasía fotográfica de Brandt era cierta). Nos pareció lo suficientemente llamativo como para mencionar esta serie en concreto, que en el fondo creo que ya apuntaba hacia la dirección que parece haber tomado su trabajo: la denuncia acerca de la fragilidad de la vida y de los últimos entornos naturales.
Y es que Nick Brandt, pese a su ascendencia inglesa, parece enteramente consagrado a fotografiar y documentar el continente africano, su paisaje y especialmente su fauna. De hecho, podría decirse que ha acabado por erigirse en el más destacado fotógrafo de la fauna africana, o de la fauna en general (en la medida que la sabana y la selva africanas siguen representando el mundo salvaje primigenio por excelencia, seguramente por albergar los paisajes de nuestros propios ancestros homínidos, y también en tanto que la importante, influyente y extensa producción fotográfica de Brandt ha alcanzado unas cotas de calidad documental y artística difícilmente superables).
Brandt es un fotógrafo de fauna que ha trascendido los límites de su especialización. Es una pieza clave de la historia de la Fotografía, sea desde un punto de vista técnico, artístico, creativo o escrupulosamente documental. Es un maestro en toda regla y, además, ha llevado su compromiso conservacionista a los extremos que su pericia y su influencia le han permitido. Diríase que no le satisface la pulcra imagen que sus exposiciones ofrecen de la belleza natural africana o no le parece suficientemente útil. Tal vez quiera ofrecer ahora el fuera de campo de sus imágenes. En "Across the Ravaged Land" ya se propuso poner su maestría compositiva y técnica al servicio de la denuncia documental, y pasarán a la historia sus registros de los colmillos de elefantes decomisados por los agentes de las reservas naturales.
Nos sorprendió también con sus fotografías de animales disecados y trofeos de caza, lejos de las nuevas tendencias que observamos en muchos artistas americanos contemporáneos que se recrean en el atractivo estético de las formas animales aunque estén muertas, porque Brandt los reubicaba en los paisajes en los que habían sido cazados y donde deberían seguir viviendo, dando un mensaje claro y duro sobre la necesidad de acabar con la caza deportiva y furtiva, sobre la dolorosa falta de sensibilidad y respeto por las demás especies animales.






En Inherit the Dust, algo así como "heredar el polvo", o "la herencia del polvo", Brandt utiliza todos sus recursos artísticos y su influencia mediática e institucional para crear unas poderosas instalaciones fotográficas al aire libre. Se trata de impresionantes copias a tamaño natural en sendos murales ubicados en espacios desolados por la acción humana, trátese de vertederos, centros comerciales, extrarradios industriales, márgenes de autopistas o antiguos campos de batalla con huellas y cicatrices de la devastación de la guerra. En ellos sitúa sus imágenes de los paisajes y animales que antaño eran visibles en dichos entornos, a la manera en que las cabezas de los trofeos cinegéticos taxidermizados denunciaban su ausencia. El resultado de su nueva serie es todavía más terrible, porque ahora el vestigio fotográfico muestra un paisaje que también ha desaparecido. El paso del tiempo y la climatología pronto darán cuenta de las fotos, y ni tan sólo este recuerdo perdurará en las llanuras antes recorridas por las jirafas, leones, rinocerontes, elefantes, hienas, guepardos, cebras...
Si realizar estas instalaciones fotográficas nos parece ya un magnífico trabajo que remite al "cuadro dentro del cuadro" magrittiano*, Nick Brandt remata magistralmente la obra documentándolas fotográficamente en un nuevo bucle testimonial técnica y artísticamente impecable y, desde luego, necesario para su trascendencia más allá de los lugares donde han quedado emplazadas, para, por fin, tener nuevo material digno de concurridas salas de exposiciones que no constituyan un mero simulacro de safari programado y tranquilizador. África peligra. El planeta peligra. Estamos destruyendo el paraíso y Brandt ya se ha cansado de mostrar su belleza, porque considera más importante contrastarla con sus graves heridas o tal vez no quedará nadie que se proponga curarlas.

Mafa Alborés

*ver selección de entradas al respecto en:
 http://mafa-elanimalinvisible.blogspot.com.es/search/label/cuadro%20dentro%20del%20cuadro


Nick Brandt: La herencia del Polvo:












 http://www.nickbrandt.com

http://nickbrandt.inheritthedust.com/

http://www.nickbrandt.com/text_page.cfm?pid=2706