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sábado, 27 de abril de 2019

Fotografía, Naturaleza y Artificio a través de la mirada de Jose Navarrete más crítica con la animalidad humana y con la humanidad alternativa.

Jose Navarrete (del proyecto fotográfico "Crossdressers")

Jose Navarrete
Aprovechamos nuestro tránsito por el trabajo fotográfico de Francisco Provedo para enlazar con otra obra fotográfica de diferente calado. Volvemos a traer a nuestra bitácora a uno de nuestros fotógrafos contemporáneos favoritos, Jose Navarrete, a quien ya destacamos en su día por la significativa presencia de elementos evocadores de la naturaleza, y de la zoología perdida, en su reportaje de paisejes urbanos e interiores decadentes en restaurantes de zonas industriales en crisis: Extrarradios.

Es cierto que contemplábamos de forma parcial uno de los múltiples aspectos de este interesante proyecto fotográfico, y que barríamos para nuestro terreno al observar la presencia de sórdidos vestigios animales y naturalezas muertas en espacios arquitectónicos ganados a territorios antaño agropecuarios a fuerza de expansión industrial, pero ciertos nexos poéticos unen a la agreste Patagonia de Provedo con los comedores de polígono industrial de Navarrete, aunque sean (significativamente) lejanos.

Jose Navarrete: Extrarradios

Hace tiempo, al exponer nuestras impresiones sobre el proyecto fotográfico Extrarradios, de Jose Navarrete, dejábamos claro que su inclusión entre nuestras selecciones de arte antrozoológico se debía a la presencia de imágenes animales y animales taxidermizados en muchos de los escenarios registrados por su cámara. Por lo tanto, no podríamos afirmar en Navarrete planteamiento antrozoológico alguno a no ser como inebitable registro de accidentes antrozoológicos en su fotografía eminentemente social. No obstante, ya expusimos en su día hasta qué punto la antrozoología no es sino una extensión de la sociología teórica, y en la entrada de hoy volvemos a hacer una reseña sobre los reportajes fotográficos de Jose Naverrete forzando tal vez de nuevo su asociación con una cierta antrozoología artística.

Aunque ya hicimos referencia anteriormente a la cuestión del diformismo sexual en otras especies animales, lo cierto es que incluso en aquella ocasión dábamos cuenta de ello por motivos igualmente antropológicos, dado que desde un punto de vista antrozoológico el diformismo sexual es un refuerzo de las identidades del mal llamado género y modelo iconográfico de caracterización externa de personajes y diseño de vestuario, sea en ámbitos escénicos o artísticos, narrativos, ficticios, o en ámbitos sociales que definen la realidad de los roles asignados en base a una diferenciación en principio puramente biológica.
La diferenciación visual entre géneros de una misma especie es algo bien conocido. Es lo que se llama dimorfismo sexual, y son estas diferencias físicas las que sirven para despertar en los diferentes sexos de una misma especie diferentes pautas de conducta encaminadas a la perpetuación de la misma:
En algunos casos, dichas diferencias físicas sirven para camuflar en el entorno al miembro que pasa más tiempo protegiendo, alimentando o incubando a las crías, generalmente la hembra, en otros casos el dimorfismo se basa superestímulos que atraen al sexo contrario porque supuestamente constatan una mayor capacitación física para actividades de supervivencia, o simplemente porque resultan llamativos. Así pues, los machos suelen ser de mayor tamaño, de colores más vivos y estridentes para atraer la atención de las hembras o para desviar la atención de los depredadores.
Por alguna razón, en nuestra cultura el macho humano ha sido usurpado de las llamativas y coloristas señales de su atuendo, que se han traspasado a las hembras, supuestas encargadas de atraer al macho humano con exhibiciones más propias de machos en casi todo el mundo animal. El hiperdimorfismo sexual más allá de la femineidad humana encuentra su terreno natural en los recursos de la estética drag-queen, y en el mundo de la ficción animada, las bailarinas avestruces de Disney son llamativos machos de aspecto antropocentristamente femenino.
En aquel post rescatábamos una interesante entrada original de COLOSSAL que reúne un recopilatorio de ejemplares de lepidópteros en colecciones entomológicas de diferentes especialistas que han seleccionado ejemplares de aspecto hermafrodita o cuando menos andrógino, al presentar asimetrías: un ala de macho y un ala de hembra.

Recordemos que el coleccionismo de este tipo de ejemplares era uno de las pasiones de Sir Joseph (en cierta manera alter ego alternativo de Joseph Banks), superior del Doctor Stephen Maturin en las sagas navales de Patrick O'Brian. La fascinación por estos ejemplares zoológicos se basa en la analogía con nuestra realidad, con nuestra particular animalidad humana subrayada por las diferenciaciones de género basadas en la indumentaria, encaminada a reforzar la imagen de lo masculino y lo femenino en base a comportamientos dependientes de roles puramente sociales.

El reciente proyecto de Navarrete que reclama nuestra atención y comentario de hoy (aunque lo tenemos aparcado en nuestros borradores desde hace ya tiempo) es Crossdressers, una interesante aproximación sociológica, profundamente humana, a la observación de los roles sexuales como rasgo identitario individual.

Se trata de algo más que una mirada al travestismo. El travesti propiamente dicho puede ser ocasional o atender a una pulsión de identidad con una sexualidad alternativa. Hombres que se sienten mujeres y que visten como tal, mujeres que se sienten hombres y hacen lo mismo. El travestismo es la antesala de la transexualidad física que recurre a la hormonación o a la cirugía para una transformación física en base a una condición psicológica, pero no necesariamente. Entre otras múltiples opciones se halla sencillamente la de los trangresores de la apariencia que necesitan contactar con su identidad femenina desde su condición supuestamente masculina y condicionada por tanto por la vestimenta, el estilismo y la cosmética. El crossdresser traspasa esta barrera de la apariencia para sí mismo y para quien siga su juego y acepte su identidad alternativa como algo tan real como su establece el juego de apariencias con los espejos y por lo tanto con la fotografía, arte cómplice por excelencia con la observación de las apariencias.

Jose Navarrete intenta una aproximación comprensiva e integradora a un colectivo que gusta de romper la fronteras transgénero para diluir los encorsetamientos de la identidad individual frente a las expectativas colectivas. Lo hace gracias a la cercanía, aumentando la distancia focal de las ópticas empleadas con respecto a Extrarradios para establecer una cercanía lo suficientemente íntima para respetar el juego de apriencias y simultáneamente desvelarlo sin que ello constituya más que una constatación acrítica del hecho, ahondando en la empatía implícita entre observador y observado para que ambos concluyan en la aceptación de la identedidad femenina que la fotografía les otorga.

Por ello, de alguna manera, el retrato pactado adquiere inevitablemente una analogía con las cámaras-trampa empleadas por organismos como GEMTE con los que colabora el antes mencionado Francisco Provedo. Sin embargo somos conscientes de estar estableciendo un juego de palabras perverso entre un fotógrafo de la naturaleza como Provedo (aunque practique otros campos de la fotografía) y un fotógrafo de la naturalidad como Navarrete. El término intermedio sertía el naturalismo entendido como estilo literario de Balzac o de Galdós. Jose Navarrete vuelca todo el contenido implícito en su mirada empática a la humanidad y a la identidad social de sus sujetos retratados, y por ello su trap-camera precisa de su presencia, de su intermediación con los retratados para no ser meros objetos de estudio, sino partícipes de una integración social alternativa que amplía nuestra propia preconcepción de los roles sociales y de nuestra propia condición biológica.
Jose Navarrete: Crossdressers

                                
Siempre en sintonía con el interés humano, sociológico, de Jose Navarrete, sus fotografías, interesantes por sí mismas como obra artística, adquieren un valor documental de mayor calado cuando son acompañadas por sus propias observaciones acerca de la gestión del proyecto en sus charlas y conferencias, generalmente en ámbitos intelectuales y educativos directamente relacionados con el ejercicio de la Fotografía.


En Crossdressers observamos una intersección de géneros, el reportaje y el retrato fotográficos, que no se restan protagonismo y que otorgan a la práctica de la fotografía y de su desarrollo expositivo un claro carácter de ventana a otros mundos dentro del nuestro, como diría Huxley, servidos a través de la mirada y la observación atenta del artista ejerciendo como canal comunicador, predisponiéndonos tan sólo con la generación de un cierto clima o atmósfera, reflexiva y sosegada.


Hay una indudable diferencia estética en cuanto a aproximación escópica entre los interiores sórdidamente vacíos de Extrarradios, desde un cierto distanciamiento intelectual y óptico, condenando al observador a una especie de soledad condicionada por el espacio, al acercamiento psicosocial de Crossdressers, en que es el sujeto retratado el que es observado en su particular soledad para cuestionarnos acerca de nuestra propia identidad, y si ésta es puramente natural o convencional.

Las convenciones de la imagen fotográfica hacen el resto. El espacio expositivo y el espacio observado en los encuadres de las copias expuestas interactúan haciéndonos reflexionar sobre el contexto de ambos espacios arquitectónicos y de nuestra relación con la naturaleza exterior de la que nos separamos mediante techos y paredes cuando nos paseamos ante las copias de Extrarradios. Las paredes se convierten puertas al interior de otras visiones alternativas de nuestras relaciones sociales, de la naturaleza humana, cuando observamos las copias de Crossdressers.

Jose Navarrete: Extrarradios


 
Jose Navarrete: Crossdressers




Jose Navarrete: Extrarradios



                       
Jose Navarrete: Extrarradios

Jose Navarrete: Extrarradios

Jose Navarrete: Extrarradios

Jose Navarrete: Extrarradios

Jose Navarrete: Extrarradios

Jose Navarrete: Extrarradios

Jose Navarrete: Extrarradios


Jose Navarrete: Extrarradios



Jose Navarrete: Extrarradios
Jose Navarrete: Extrarradios
De forma capciosa hemos seleccionado imágenes de Extrarradios, de Navarrete, que encuadran espacios interiores, urbanos, condicionados por su ubicación a las afueras de los centros urbanos, en las lindes con lo que antaño fué su entorno natural, ahora convertido en cinturón industrial al que se adosan este tipo de negocios complementarios, simbióticos, ofreciendo un servicio de restauración a los trabajadores de estas zonas. Su crecimiento en dicho biotopo industrial dependía del éxito y proliferación de las fábricas e industrias de servicios generadoras de puestos de trabajo. La crisis de éstas suponía la inevitable crisis de dichos restaurantes, convertidos ahora en espacios desmesuradamente grandes para su escasa afluencia actual. No es difícil establecer una cierta relación con la documentación fotográfica de los espacios naturales en que se desarrollan las observaciones mastozoológicas de Francisco Provedo, o de Steve Winter, si prefieren un ejemplo más célebre y contundente.

Jose Navarrete: Extrarradios
En cuanto a las particularidades estéticas de la fotografía nocturna, ya hemos dejado claro en anteriores ocasiones que en el caso de las cámaras trampa está muy condicionada a los sensores de movimiento y a la frontalidad de la iluminación de flash respecto al sujeto fotografiado, incluyendo por tanto el propio paisaje, que determina el encuadre. No está de más observar, tras haber visto las fotos de Steve Winter, o las de Francisco Provedo (incluso mis propias parodias en mi proyecto Animal Invisible) cómo las fotos nocturnas de los entornos donde se realizó Extrarradios muestran una cierta analogía con la espera a la aparición de algún ejemplar de mamífero, aunque la larga exposición que se podría permitir Navarrete podría ocultar el restro de su paso y la luz artificial del alumbrado público de convierte en iluminación natural de los paisajes artificiales, en los que los árboles, como en lamentos propios de Unamuno o Baroja, son iluminados de noche.

Jose Navarrete: Fotografía Esteroscópica (Anaglifo Digital)
No quiero abandonar esta reflexión sobre la fotografía y los condicionantes estéticos y documentales del fotógrafo, de la congelación del momento significativo y todos los tópicos con que solemos argumentar ante nuestros alumnos los profesores de fotografía, sin ofrecer muestras de las alternativas que nos ofrece el entorno virtual, digital, en la actualidad, y que hemos reivindicado incansablemente desde este blog: el cinemagraph y la fotografía estereoscópica.

Bien es cierto que la fotografía estereoscópica, y concretamente el anaglifo, es muy antiguo y no precisa estrictamente de un formato digital, pero sin duda facilita mucho la inmediatez de su desarrollo y aprendizaje. En cuanto al cinemagraph, en forma de GIF fotográfico animado, sólo encuentra su genuina estética cuando remarca y aprovecha su condición de bucle y su hermandad con la fotografía estática, desvinculándose por tanto del cine o el vídeo.

Queremos ofrecer, para terminar, estos dos ejemplos del propio Jose Navarrete, quien nos demuestra comprender con maestría que un anaglifo digital estreoscópico cobre sentido cuando se aprovecha de una gran profundidad de campo significativa y que un cinemagraph gana expresividad cuando cierra el diafragma y ralentiza el tiempo de exposición congelando con evidente instantaneidad el movimiento de algunos objetos frente a los que selectivamente aportan la mirada poética del artista.

Si observáis con gafas anaglifas (rojo-cyan) la foto esteroscópica nocturna de Navarrete, comprenderéis que estéticamente gana en expresividad y contenido, en trascendencia, y no es un mero efectismo óptico añadido a la fotografía monoscópica convencional. Y si quisiéramos recordar que tras las motivaciones estéticas de una fotografía, sea cual sea la técnica empleada, está la mirada y la observación del artista que se comunica con el espectador a través de sus imágenes, no se nos ocurre nada mejos que concluir con este hermos autorretrato callejero en formato cinemagraph de Jose Navarrte, cuya obra fotográfica nos ha servido para reflexiona sobre todo aquello que solemos observar en El Animal Invisible.

Mafa Alborés

Jose Navarrete: Cinemagraph



https://cadenaser.com/emisora/2019/01/30/sercat/1548858681_403366.html




Entradas relacionadas:


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Noa Morales. Fotografía.

Naturalistas de ficción. Charles Darwin y Stephen Maturin como estereotipos del naturalista (I) La historia natural del Dr Stephen Maturin (primera parte)

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El atractivo de asociar sexo y muerte: "se comen a las hembras en lugar de copular con ellas"

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Artistas a ambos lados de la cámara. El fotógrafo Jose Navarrete sigue el proceso de una obra del escultor Joan Mora.

 

jueves, 15 de enero de 2015

Nuestro físico y sus capacidades según el punto de vista.


Extraemos de MEDIUM una entrada dedicada al trabajo de Benjamin Von Wong en un proyecto que sabe mezclar lo comercial, lo vendible al público ordinario que ocasionalmente requiera de los servicios de la fotografía de estudio, con lo conceptual, artístico e incluso socialmente crítico.

En unos tiempos en los que la imagen digital y la fotografía se confunden, Photoshop ha alterado la percepción de la realidad y de la realidad virtual on line. La imagen que se proyecta socialmente está maquillada digitalmente para ofrecer, supuestamente, lo mejor de nosotros mismos en consonancia con las exigencias de las modas y los cambiantes cánones físicos y estéticos.
El equipo de trabajo del estudio fotográfico de Von Wong se ha planteado el reto de ofrecer a sus clientes la posibilidad de ser parte de un proyecto fotográfico en el que, sin retoque digital alguno, sin necesidad de recurrir a Photoshop, los recursos de la fotografía de estudio, el estilismo y la pericia del fotógrafo sean suficientes para imitar la estética de la fotografía deportiva de carácter comercial y/o publicitario. De este modo, la gente común se muestra bajo los presupuestos o cánones estéticos de Hollywood o de la prensa deportiva y de moda (todos confundidos en el mundo del papel couché y de las páginas de tendencias en internet).

https://medium.com/@vonwong/ordinary-people-hollywood-budgets-224bd7c3b749











Ordinary people, Hollywood budgets


Transformed into super athletes, without Photoshop


They may look like fitness models, but they aren’t.
They’re everyday people — office workers, programmers and mothers who took the chance to try something they had never done before.




Liz, Mother of 3

“When people saw the photos it was a lot of shock and awe. I didn’t even think I looked like that.” — Stephanie

People often look up to the superstars in magazines, marveling at how amazing they look without realizing that they too can look the same.
Armed with $20,000 of lighting equipment and a homemade rain machine, I wanted to prove to them how amazing they looked, straight out of camera.




Chris, 61 year old grandfather of 12

Great Lighting. No Photoshop.


“Hollywood-level lighting” makes a huge difference.
Once set up properly, anyone can look absolutely phenomenal straight out of camera. Muscles beautifully defined, faces perfectly lit.
No tummy tucking or Photoshop funny business needed, only the small tweaks: light, contrast & colour.









Stephanie, 24 year old Front Office Executive

Hours of Trial and Error


Great results take time. And time is money.
We took 2000 shots in a single day in order to produce fewer than 20 final photographs. Each person had to try out a variety of different poses before even beginning to perfect the one that worked.








Shandrew, 37 year old — Director of operations

It starts with believing in yourself


Good lighting and great equipment is only a small part of making people look their best.
Getting them to believe how amazing they looked, was the true magic ingredient behind the creation of these shots.
Watch them transform in front of your eyes:





“I’m a 62 year old grandma. And still, somehow, he manages to make me look great!” — Toni




Toni, 62 year old grandma




This year, give yourself the gift of self-confidence.


Happy 2015 ❤ — Benjamin Von Wong

Credits:

Web media requests:

Help yourself to more images and the full series by clicking here
Read more about this shoot on my 
blog for more technical details
For all commercial requests, please reach out to: suzy@suzyjohnston.com

jueves, 8 de enero de 2015

Animalidad y parecido. Rostro y vestimenta. (analogía y parecido a lo largo del mundo por Hans Eijkelboom)


Recientemente hemos encontrado un par de entradas que complementan nuestros recopilatorios sobre analogía y parecido e identificación de rostros. Lo cierto es que nuestras entradas precedentes dedicadas a proyectos fotográficos que incluían a humanos y otras especies animales en la misma escena fotográfica ayudaban a marcar las fronteras de las analogías entre las diferentes animalidades, algo que está sólo implícito en las fotografías de animales en las que no aparecen seres humanos.

Existen proyectos fotográficos, algunos de los cuales hemos destacado por esta razón, que indagan en lo general y lo particular del rostro humano, de su apariencia individual y sus particularidades como especie, a veces como raza, incluso como subgrupo con alguna particularidad genética. Hemos intentado dejar pistas teóricas apuntando a los diferentes (o parecidos) PROBLEMAS que atañen al parecido, la semejanza y las analogías. Sin duda, todo ello constituye la materia prima de la interpretación de cualquier fotografía, especialmente aquellas que representan retratos. Realizar una especie de taxonomía con los resultados obtenidos, en una especie de safari urbano a la busca de ejemplares semejantes (y, por tanto, diferentes) entre sí es la tarea a la que se ha encomendado el holandés Hans Eijkelboom. Pero lo hace a través de rasgos más allá de la genética, sino mediante coincidencias en la vestimenta, ese fenotipo extendido, esa extensión artificial de nuestra apariencia natural que condiciona nuestra percepción social.

El trabajo de Eijkelboom nos llega a través de COLOSSAL, pero en esta ocasión no es Christopher Jobson, sino Johnny Strategy quien firma el artículo.
A continuación, un curioso artículo de Benito Kozman para el Viralero de Yahoo que sirve para pensar un poco más sobre todas estas cuestiones.

En vista del seguimiento de las secciones del Texto del Animal Invisible aquí enlazadas, dedicaremos una página (Animalidad y Parecido) en La Voz del Animal Invisible con un extracto para la consulta de nuestros seguidores.


Photographer Spends 20 Years Documenting How We All Dress Exactly Alike

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For the last 20 years, unassuming Dutch photographer Hans Eijkelboom has traversed the world, picking a spot, be it in Shanghai, New York, or Paris, and meticulously photographed what he saw. “I take between 1 and 80 photographs a day, almost every day, 12 months a year,” he says, referring to his “Photo Notes” project, which has now been turned into a book titled People of the Twenty-First Century. The “Photographic Journal,” published by PHAIDON, is the largest, most comprehensive work of his to date, and includes thousands of photos that, together, create a fascinating picture of mankind.
The “anti-sartorial” photographs of everyday people capture specific visual themes – people in red jackets, men with bare chests on roller blades – that are grouped together with the date, city and time range they were taken. And this combination and repetition is what makes the photographs so powerful. Viewed separately, they would hardly even catch our eye.
“I don’t use this diary to show what happens in my life but as a method of visualizing the development of my world view,” writes the artist. Much like the way stalagmites form in caves over hundreds of years, Eijkelboom’s landscape is the result of a methodical fixation to the banality of everyday life. Hans Eijkelboom’s “People of the Twenty-First Century” is available for around $26 (Via Citylab)
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Animalidad y parecido. Rostro Promedio.


El Viralero

Las ventajas de tener un rostro promedio

Si alguna vez soñaste con tener un rostro que destacara entre la multitud, es hora de reconsiderarlo: tener rasgos poco llamativos tiene sus beneficios.
Una investigación publicada en la revista Psychological Science revela que la gente suele considerar las caras típicas como más dignas de confianza.Imagen creada por Mike Mike para Faceoftomorrow.orgImagen creada por Mike Mike para Faceoftomorrow.org
Para realizar el estudio los investigadores combinaron digitalmente los rostros de 92 mujeres diferentes para obtener un promedio, o sea un rostro "típico". También reprodujeron una cara "atractiva" promediando los rostros de las 12 mujeres más guapas en otra serie de fotos.
Tras crear estas imágenes digitales, los investigadores unieron el rostro "típico" con el "atractivo" en uno solo, y después produjeron nueve imágenes más como variables de lo atractivo y lo típico.
Un total de 11 rostros generados digitalmente fueron presentados en orden de jerarquía –de las más a las menos atractivas- ante un grupo de mujeres participantes en el estudio. La cara "típica" fue ubicada en el medio de la secuencia.
Los investigadores solo incluyeron participantes femeninas en el estudio a fin de eliminar posibles diferencias de género en cómo la gente percibe y evalúa las rostros. Ellas observaron estas variaciones faciales y utilizaron una escala de 9 puntos para calificarlas como confiables o llamativas; en el transcurso del estudio, cada una vio y clasificó cada rostro tres veces.
Los resultados indicaron que mientras más cerca estuviera una cara de la identificada como promedio, más digna de confianza se consideraba.
El rostro promedio resultó ser más confiable que aquellos en los extremos del espectro. (Carmel Sofer | Psychological Science)El rostro promedio resultó ser más confiable que aquellos en los extremos del espectro. (Carmel Sofer | Psychological …
"Un rostro típico probablemente indica familiaridad y pertenencia cultural -como tal, estos resultados tienen implicaciones importantes para la comprensión de la percepción social, incluyendo las percepciones e interacciones interculturales ", dijo en un comunicado de prensa el investigador principal, Carmel Sofer, un sicólogo en la Universidad de Princeton y la Universidad de Radboud Nijmegen en Holanda.
Investigaciones precedentes de otros grupos científicos indican que las personas atractivas por lo general consiguen mejores salarios y son más exitosas.
Sofer y sus colegas quieren investigar ahora cómo un rostro típico influye en las evaluaciones relacionadas con el rostro que hacemos en ambientes interculturales.
"Estamos interesados en saber cómo la gente juzga la confiabilidad de los demás al visitar otros países, y cómo la gente percibe los visitantes", explicó Sofer. "Además, tenemos la intención de estudiar la forma en cómo la cara típica influye en los juicios de confiabilidad cuando otros factores como las expresiones emocionales están presentes."